Review: The Cribs “For all my sisters”

For All My Sisters 

Recording label: Sonic Blew/Sonic Red.
Producer: Ric Ocasek

Paris, France, April 13th, 2015.

After almost 3 years away from the recording studios, a Best Of compilation album and a brand new label contract with Sonic Blew/Sony Red, after years with the independent record label Wichita Recordings, The Cribs finally released their 6th studio album named For All My Sisters, which was produced by Ric Ocasek, former member of The Cars.

In this album, The Cribs appear to have shaped what it looks like a definite formula to put together songs that perfectly fit into the garage rock revival style. This “definite formula” is no surprise. Certainly The Cribs are an experienced band and also one of the most consistent of the lo-fi wave of early last decade, however they haven´t achieved the same level of popularity as The Libertines or The Strokes.

Delicate guitar lines creating very appealing rhythmical speeches occasionally shifting with powerful riffs, dainty vocal interpretations at times reaching very interesting tones that create really catchy sugar-pop choruses -although excessively used in the album- make For All My Sisters a very respectable mid-fi garage rock album with -most of the time- successful attempts to include pinches of pop elements.

Yet, The Cribs took this perfect formula a little too far. Very few variations in structures and melodies give the sensation of being listening to 10 minute songs. In most of the songs’ first glimpse, there is a feeling of something exceptional about to burst, but only left as a promise caged in a security box when returning to the old and structured garage rock sound characteristic of this album.

At times there is no clear start or end of songs which often gives the sensation of monotony and it is only after hearing several times the album that subtle differences are noticed. Luckily, at the end of the record the Jarman brothers let real geniality pop out with , “Pink Snow” song that contains the phrase that named the album, which makes total sense.

The song starts in a really soft and dark atmosphere and goes on with fortuitous drums turnings, unusual variation of tones, captivating guitar executions, really assertive up and downs and on top a vocal interpretation to blow minds out, and which altogether converts the song in a real trip that explores different emotions in just 7:13 minutes.

This burst of geniality also demonstrate that The Cribs definitely have the potential to leave behind the few good-tracks little scenario of premeditated garage songs to go through the big entrance of Rock and roll. The door is right in front of them and the question is would they use it?

We will have to wait for the next album to find out.


Sello discográfico: Sonic Blew/Sonic Red.
Productor: Ric Ocasek

Paris, Francia, 13 de Abril de 2015.

Después de 3 años fuera de los estudios de grabación, un álbum compilatorio de éxitos y un reciente contrato con Sonic Blew/Sony Red tras años con el sello discográfico independiente Wichita Recordings, The Cribs finalmente lanzaron su sexto álbum de estudio titulado For all my sisters, el cual fue producido por Ric Ocasek, ex-miembro de The Cars.

En éste álbum, The Cribs lograron pulir lo que parece una “fórmula definitiva” para componer canciones que encajen perfectamente en el estilo garage rock revival. Esta “fórmula definitiva” no es sorpresa, ciertamente The Cribs es una banda bastante experimentada y una de las más consistentes de la ola lo-fi de comienzos de la década pasada, sin embargo hasta este momento no han logrado obtener el mismo nivel de popularidad que otras bandas contemporáneas han alcanzado, tales como The Libertines o The Strokes.

Atractivos discursos rítmicos creados por delicadas líneas de guitarra y seductoras interpretaciones vocales que por momentos alcanzan tonos lo suficientemente intensos como para crear coros con estilo pop bastante pegadizos -aunque por momentos excesivos-, hacen de For all my sisters un album de mid-fi garage rock con destellos de elementos pop, muy respetable.

No obstante, The Cribs llevaron ésta fórmula perfecta demasiado lejos. Muy pocas variaciones en las estructuras y melodías de las canciones dan la sensación de estar escuchando piezas de 10 minutos.

En la mayoría de las canciones, las primeras notas dan la impresión de algo excepcional a punto de estallar, sin embargo esto queda únicamente como una promesa al regresar inmediatamente al estudiado sonido garage rock característico de éste álbum.

Por momentos no hay un claro inicio y final en las canciones, lo cual da la sensación de monotonía y es después de escuchar un par de veces el album cuando pequeños detalles comienzan a ser apreciados.

Es en el último track del álbum en donde los hermanos Jarman dejan salir a la luz verdadera genialidad. Pink Snow (canción que contiene la frase que da nombre al álbum) comienza en una tranquila y oscura atmósfera para momentos después dar paso a una enérgica batería, ejecuciones perfectas de guitarra, variaciones de tonos realmente asertivas y una interpretación vocal cautivadora, que convierten a la canción en un verdadero viaje de emociones de 7:13 minutos de duración.

Esta explosión de genialidad demuestra que The Cribs definitivamente tienen el potencial de dejar atrás el pequeño escenario de los grupos de garage rock premeditado con unas cuantas canciones interesantes, para traspasar por la puerta grande del Rock and roll. La puerta está enfrente de ellos, la pregunta es ¿entrarán?.

Habrá que esperar a escuchar su próximo álbum para conocer la respuesta.